martes, 14 de diciembre de 2021

Inmersión lingüística y apartheid

Recientemente he escuchado a varios políticos calificar de “apartheid” la política lingüística de la Generalidad catalana. Bien, por muy despreciable que sea esa política, el apartheid es otra cosa. 

A mediados del siglo pasado, Max Eiselen, prominente etnólogo y lingüista sudafricano, defendía que la educación no tenía que hacer de los bantúes buenos europeos sino buenos bantúes. Esa afirmación amable y respetuosa con la cultura aborigen curiosamente sirvió de justificación para instaurar el apartheid en Sudáfrica.


Lo que hicieron los sudafricanos entonces es algo muy distinto a la que está pasando en Cataluña. En Sudáfrica se sometió a los nativos, bantúes, a una segregación educativa y social, excluyéndoles de los privilegios de los que disfrutaba la élite dominante, de origen europeo.

Fruto de esa educación los europeos serían unos buenos europeos y los bantúes unos buenos bantúes. Cada uno tendría unos roles sociales diferenciados y no se mezclarían.

Salvando las distancias, siempre me acuerdo del ejemplo sudafricano cuando pienso cómo debe ser la educación en un territorio bilingüe. Cada uno se puede equivocar como quiera pero luchar por una educación separada, por mucho que cada familia elija libremente la lengua en la que educar a sus hijos creo que no es la mejor solución. Eso sería un “autoapartheid” y por muy cómodo que parezca en un principio, a la larga es perjudicial pues nos llevaría a tener dos comunidades monolingües en un mismo territorio, con las dificultades de convivencia que ello generaría.

martes, 30 de noviembre de 2021

Inmersión, imposición y perversión lingüística

Os recomiendo leer este interesante artículo de ABC y reflexionar sobre él.

Cierto es que el entusiasmo por el “procés” hace tiempo que desapareció, pero con entusiasmo o sin él, el “prusés” va a ser algo que siempre va a estar ahí. Nos tenemos que acostumbrar a ello, como al coronavirus.

De vez en cuando aparecerán nuevas cepas para recordarnos que sigue ahí, que no podemos relajarnos.

El victimismo lingüístico es una de esas cepas. No es nada nuevo, pero lo sacan a relucir cada vez que la situación empeora.

Lo han utilizado muchas veces para justificar la discriminación del castellano y... siempre funciona. Siempre encuentran acomplejados que, presa del miedo, se convierten en opresores. En gente que impone el catalán y discrimina el castellano como único sistema de defender la “lengua propia”. ¡Qué fácil es manipular usando el miedo!

El miedo es irracional y no responde a los argumentos de la lógica, por eso las personas, cuanto más acomplejadas y atemorizadas están, con más dureza aplican las medidas de imposición y discriminación. Es la única vía que se le ocurre a su mermado entendimiento.

Los pobres no se dan cuenta que así lo único que consiguen es generar odio. Que el catalán se vea como una lengua represiva y por contra el castellano como una lengua mucho menos problemática y bastante más útil.

sábado, 30 de octubre de 2021

El catalán, susto o muerte

Estos días se ha hablado mucho de la anulación del decreto de 8/2018 que regulaba el nivel de catalán que debían acreditar los profesionales de la sanidad en Baleares, resumiendo, tenían que acreditar un nivel B1 y había dos años para ello, de lo contrario no promocionan ni pueden acceder a los beneficios de la carrera profesional.

No es que el B1 sea un nivel muy alto, no es que dos años sea un plazo reducido para conseguirlo, pero muchos profesionales se han sentido incomodados por esa exigencia, por esa “espada de Damocles” pendiendo sobre sus cabezas. Un profesional de la sanidad tiene que estar actualizando constantemente sus conocimientos y la salud de los pacientes depende de ello. Añadir a eso unos requisitos impuestos no siempre se recibe de buen grado y más en el ambiente de crispación que ha creado el “Govern” de Baleares con su política lingüística empeñada en la imposición del catalán.

Bueno, el decreto se ha anulado ¿en qué situación están las exigencias lingüísticas ahora? Pues los trabajadores de la sanidad pública pasan a ser regulados por la Ley 4/2016 de la Función Pública en Baleares. Según ella se exige un nivel de catalán B2 o C1, dependiendo de la categoría, como requisito para acceder al puesto. Es decir, mayor nivel y sin periodo de latencia para conseguirlo. O lo acreditas de entrada o no accedes a la plaza, aunque seas premio Nobel de medicina.

A mí todo esto me recuerda a lo de susto o muerte.


- ¿Qué prefieres, susto o muerte?

- Susto.

- ¡Uuuuuhhhhhhh!

- ¡Ay! ¡Que susto!

- ¡Ah! Haber pedido muerte.


- ¿Qué prefieres, decreto del catalán en la sanidad o ley de la función pública?

- ¿Decreto? Uy no, vaya susto.

- ¡Ah! Haber pedido ley de función pública.

Efectivamente, si el decreto es un susto y la ley es la muerte alguno pensará “pues los sanitarios han hecho un pan como unas tortas. Han salido de Guatemala para ir a Guatepeor”. Desde una posición simplista eso es totalmente cierto, pero haber aceptado el decreto significaría aceptar la instauración oficial de un chantaje. “¡Eh! Tranquilito y no protestes con el B1 porque como te pongas tonto te aplico el B2 o el C1, que si no quieres taza te voy a dar taza y media. Tú verás”.

Evidentemente a nadie nos gusta que nos chantajeen y en algún momento hay que decir ¡basta!. A pesar de que eso signifique asumir una situación más incómoda. Aunque pensémoslo bien. La situación verdaderamente incómoda la tiene ahora el “Govern” de Baleares.

Hace poco vimos como el IB-Salut estaba buscando médicos con anuncios en castellano en Twitter. Lo inusual de la técnica nos revela la necesidad real que subyace en el fondo del mensaje. Necesitamos médicos y ya no sabemos cómo conseguirlos. Solución, hacemos un anuncio atrayente. Ven a Baleares, te necesitamos, esto es muy bonito, se vive muy bien y te recibiremos con los brazos abiertos.

Además, se da el caso paradójico que el mensaje está redactado en castellano, cosa que sorprende porque todos los mensajes institucionales que se transmiten a través de medios de comunicación y redes sociales se hacen exclusivamente en catalán. Por ejemplo, durante la pandemia en todos los mensajes, anuncios, comunicados, consejos, avisos… que se han hecho en estos medios se ha utilizado exclusivamente el catalán. En Estados Unidos, los avisos de los huracanes, por ejemplo, los hacen hasta en chino y desde luego en español, porque lo importante es que en una situación de emergencia los entienda claramente todo el mundo. Lo contrario sería una actitud negligente.

viernes, 29 de octubre de 2021

Pensamiento y lenguaje. Cultura y ofendiditos lingüísticos

Muchas veces se compara el cerebro con un ordenador y de ahí que los más mayores recordarán la denominación de “cerebro electrónico” con la que se bautizó inicialmente a tales artefactos.

Permitidme ahora que vaya un poco más lejos y concretando un poco más haga un símil comparando el lenguaje con un ordenador. Si tenéis la paciencia de seguir leyendo veréis por qué.

Ordenadores hay de muchos tipos, con distintos procesadores, sistemas operativos, con distinta resolución gráfica, con aplicaciones diferentes, unos más adaptados para el diseño gráfico o la edición fotográfica, otros más adaptados para el cáculo, el proceso de textos… todo depende de las aplicaciones que cada uno tenga instaladas de serie.

Si a un niño pequeño le damos un ordenador y dejamos que interaccione a su aire, rápidamente le sacará partido según sus capacidades intelectuales y ambas, capacidad intelectual y características del ordenador, modularán y condicionarán el resultado, el rendimiento y el desempeño del propio niño. Evidentemente cada niño se adaptará y se acostumbrará a su ordenador y acabará obteniendo con él los mejores resultados posibles en cada caso. Es más, dependiendo de las características del ordenador y de su utilidad como herramienta para distintas tareas, el niño podrá ir desarrollando más fácilmente distintas habilidades.

En principio todos los ordenadores son unas herramientas excelentes, ni mejores ni peores unos que otros, simplemente cada persona tendrá preferencias por unos u otros según lo acostumbrada que esté a usar uno u otro.

lunes, 25 de octubre de 2021

Defender el mallorquín debe perjudicar la unidad de la lengua

Hace tiempo alguien contestó a un comentario mío sobre la utilización del mallorquín diciendo que: “tots els que defensen el mallorquí ho fan en castellà, no falla”.

La verdad es que yo no pretendía defender el mallorquín, entre otras cosas porque no considero que tenga los conocimientos adecuados para ello. Lo que sí pretendía era hacerme eco de la situación lingüística actual y en ese mismo sentido he de decir que no sé si todos los que defienden el mallorquín lo hacen en castellano, pero todos los que lo atacan lo hacen en catalán.

Creo que muchos de los que defienden el mallorquín escriben en castellano porque nunca recibieron la educación adecuada para poder escribir en su lengua. De eso se le echa la culpa a la educación franquista, que no tuvo en cuenta a la lengua de estas islas. Pero el franquismo hace casi cincuenta años que desapareció y en cambio ahora la educación sí que favorece el aprendizaje del… ¡ostras! Del mallorquín resulta que tampoco. Entonces… ¿quién defiende ahora el mallorquín? ¿Nuestras instituciones?

Frecuentemente leemos en la prensa balear noticias sobre la concesión de ayudas para fomentar el uso del catalán. Y de hecho la noticia es tan habitual que uno llega a pensar que si el catalán fuese de verdad la lengua propia de Baleares no habría que gastar tanto dinero para que la gente se acostumbrase a usarlo ¿no?

Y es que hablando de lenguas propias nos encontramos con que Según la legislación balear (artículo 35 del Estatuto de Autonomía, y artículo 2.5 de la Ley de Normalización Lingüística) “Las modalidades insulares del catalán de Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera serán objeto de estudio y protección, sin perjuicio de la unidad de la lengua”.

Sin meternos ahora en que la denominación de “catalán de…” molesta considerablemente a los respectivos isleños ¿qué está haciendo el “Govern” de Baleares para proteger las formas lingüísticas propias de las islas? ¿Subvenciona asociaciones, publicaciones, medios de comunicación… para que las usen así como hacen con el catalán?

viernes, 22 de octubre de 2021

La imposición del catalán en Baleares y la rana hervida

La política lingüística que se está perpetrando en Baleares va claramente encaminada a la instauración del catalán como lengua única. Esta afirmación no sólo es una apreciación, es fruto de los datos objetivos que nos brinda constantemente con su actuación el “Govern” autonómico.

Todos los anuncios y comunicados oficiales que realiza la administración en medios de comunicación y redes sociales se realizan exclusivamente en catalán, pero al mismo tiempo se exige a la administración estatal que normalicen el uso del catalán. ¿Consejos vendo y para mí no tengo? En definitiva hipocresía pura y dura.

Pero la verdad es que nada de esto nos extraña, la administración autonómica nos tiene acostumbrados a este tipo de incoherencias para discriminar a la gente de Baleares que no habla exclusivamente en catalán y para ello no dudan en hacer caso omiso a la propia legislación autonómica, fundamentalmente del Estatuto de Autonomía, el origen de todo.

martes, 21 de septiembre de 2021

Cómo presentar una queja a la Oficina de Defensa dels Drets Lingüístics

En mi última entrada os hablaba de las agresiones de los talibanes lingüísticos y os comentada que en la próxima os daría algunos consejos prácticos por si queríais presentar telemáticamente una queja en la Oficina de Defensa dels Drets Lingüístics.

También os advertía que no debéis tener demasiadas esperanzas en el resultado de esa denuncia, pues siendo la Oficina un instrumento de la Direcció General de Política Lingüística para proteger los derechos de los catalanohablantes, aunque eso no lo admitan, ya os podéis imaginar que si os quejáis de una discriminación del castellano os van a hacer poco caso. Hay todo un aparataje legal con el objetivo de discriminarlo, así que la situación de la que te quejas probablemente esté amparada por la ley autonómica, sobre todo por la madre de todas las leyes discriminatorias, la Ley de Normalización Lingüística. Otro día tendremos que hablar de cómo cambiar eso.

Mientras tanto ¿de qué nos podemos quejar a esta oficina? Los castellanohablantes tenemos interiorizado y normalizado el hecho de que la administración se comunique en catalán e ignore el castellano. Atendemos al mensaje, nos olvidamos de la forma y no nos extrañamos. Por eso no nos quejamos, pero motivos no nos faltan. Os invito a contemplar todo con una mirada crítica, así caeréis en la cuenta de que sólo están en catalán…

- Los anuncios y cuñas publicitarias del Govern.

- Las web de muchos ayuntamientos.

- Los programas de actividades y fiestas que organizan el Govern, consells, ayuntamientos, asociaciones vecinales…

- Los carteles y directorios de edificios de la administración, incluso colegios.

- La correspondencia oficial que nos dirijan, incluyendo la documentación que nos puedan remitir.

- La señalización vial, incluso la toponimia.

Y bueno, muchas cosas más. Resumiendo y por no ser pesado, me molesta que todo lo que pago con mis impuestos ignore mi lengua, porque como mallorquín castellanohablante nadie me puede negar mi derecho a hablar mi lengua en mi tierra y eso es muy grave, sobre todo si es la propia administración la que lo hace.

Y hablando de ser mallorquín, también me he quejado del cambio que ha hecho en concreto el Ayuntamiento de Palma sustituyendo los nombres tradicionales en mallorquín de algunas calles por los nombres con  ortografía catalana. 


- carrer de s'aigo dolça …………….. carrer de l'aigua dolça

- carrer de s'Aranjassa ……………… carrer de l'Aranjassa

- passeig des Born ……………………. passeig del Born

- carrer de la Costa de sa pols .…. carrer de la Costa de la pols

- carrer d'en Morey …………………... carrer d'en Morei

- carrer del Puig de sa Talaia …….. carrer del Puig de la Talaia

- carrer de ses Salines ………………. carrer de les Salines

 

Y bueno, alguna más. Eso a mi juicio atenta contra lo que dice el mismo estatuto de autonomía respecto a proteger las modalidades lingüísticas propias de las islas.

Evidentemente tampoco me hicieron mucho caso. Bueno, ningún caso. Para ellos defender el mallorquín es de incultos “gonellas”. Esta postura es muy peligrosa y totalmente incompatible con lo que ellos presumen de proteger la cultura de Baleares. El castellano no se lo van a cargar pero el mallorquín… No hay peor cuña que la de la propia madera. Me sorprende mucho que los “intelectuales” de las islas no se den cuenta de ello.

Bueno, motivos de queja en el ambiente crispado que vivimos puede haber muchos. Vosotros decidiréis si merece la pena elevar una denuncia. Si decidís que sí, el procedimiento para hacerlo telemáticamente es éste.

domingo, 19 de septiembre de 2021

Consejos de actuación frente a talibanes lingüísticos

Ante todo recordar dos hechos que a veces pasamos por alto. Primero que Baleares es una comunidad con dos lenguas cooficiales, catalán y castellano, y según dice su Estatuto de Autonomía en el Artículo 4: nadie podrá ser discriminado por razón del idioma y las instituciones de las Illes Balears garantizarán el uso normal y oficial de los dos idiomas, tomarán las medidas necesarias para asegurar su conocimiento y crearán las condiciones que permitan llegar a la igualdad plena de las dos lenguas en cuanto a los derechos de los ciudadanos de las Illes Balears.

Segundo, que según el Artículo 3 de la Constitución Española: El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.

Así que resumiendo, en Baleares respecto a la lengua tenemos el deber de conocer el castellano y el derecho a usar cualquiera de los dos idiomas cooficiales, catalán y castellano. Conviene tener esto claro porque los que usan el idioma como arma política, los “talibanes lingüísticos”, lo ignoran por norma.



Quede claro que en esta comunidad autónoma gozamos en este aspecto de una situación verdaderamente privilegiada y que algunos de los que nos gobiernan también se empeñan en ignorar. El bilingüismo implica una riqueza cultural por partida doble. La mayoría de los ciudadanos de nuestra Comunidad maneja los dos idiomas con fluidez y sin imposiciones. Eso es lo que hay que fomentar y promover. Intentar promocionar cualquiera de ellas menospreciando e ignorando a la otra es un gran error.

De igual manera considero que es un error importante y una cerrazón de miras significativa el hecho de que cualquier persona reniegue de alguno de los idiomas y su cultura asociada. Si haces eso no estás beneficiando la causa de una lengua, estás perjudicándote a ti mismo.

Y eso es lo que está haciendo la gente con complejos que sólo contempla la posibilidad de defender el catalán atacando el castellano. Su poca confianza en lo que defienden es patética y ello les lleva ha tomar unas medidas bastante ineficaces para defender la lengua de Cataluña. Prueba de ello es que a pesar de imposiciones, inmersión lingüística, subvenciones y todas las medias tomadas por el Govern de Illes Balears para eliminar el castellano de sus comunicaciones oficiales, el catalán está perdiendo hablantes de manera significativa.

Eso evidentemente asusta a los partidos que lo emplean para hacer política porque pierden influencia. Ello nos puede explicar lo que está pasando y que en medio de esta situación surja “casualmente” un auge de crispación en la que las “agresiones lingüísticas” por parte de los sanitarios copan las primeras páginas de los periódicos… ¿alguien piensa que todo eso es de verdad casual? ¿Alguien piensa que esto no es el principio de una oleada de denuncias en todos los sectores? ¿Alguien piensa que cualquiera de nosotros no puede ser víctima de una de esas denuncias lingüísticas?


jueves, 16 de septiembre de 2021

La imposición del catalán en Baleares

Ayer me encontré con este interesante artículo del Diario de Mallorca.

No podría ser de más actualidad. Son cosas que pasan cuando se utiliza le lengua para hacer política. Para dividir en vez de para comunicar. 


No seré yo el que niegue la potestad de los legisladores de decidir lo que se habla en una comunidad a golpe de decreto. Es más, reconozco que para ellos es muy práctico, pero reconocedme vosotros a mí que en determinadas circunstancias no es muy lógico.

Ley por ley, la Constitución Española dice que todos tenemos la obligación de conocer el castellano y el derecho a usarlo. También debemos recordar que la Constitución tiene un rango superior a las otras leyes y con esto no quiero propiciar una guerra legal, sólo decir que es mucho mejor tirar de sentido común que de leyes y que solo debemos recurrir a éstas cuando el sentido común falle, cosa muy frecuente últimamente.

Las lenguas se hablan, crecen y prosperan en función de su utilidad práctica. Pragmática dicen los lingüistas.

Luchar contra esa pertinaz tendencia de las lenguas a autogestionarse lleva a la frustración a muchos políticos que se empeñan en negar la realidad de la situación. Tomemos el ejemplo de Baleares. Vayamos al episodio más duro, por lo menos al que más podemos tener en la memoria, porque lo hayamos vivido o nos lo hayan contado nuestros padres o nuestros abuelos. Sí, me refiero al franquismo. Siento ser pesado.

lunes, 13 de septiembre de 2021

La Ley de “discriminación” Lingüística de Baleares

Desde mi perspectiva de observador sorprendido, pero lego en materia jurídica, hay leyes que me llaman mucho la atención. Leyes que se promulgan para reparar alguna injusticia, pero que acaban creando más agravios que los que pretendían solucionar.

No pretendo hablar de la “Ley de la Memoria Histórica”, pero no puedo resistirme a mencionar que la que tuvieron que cambiar el nombre porque la historia es tozuda y queda patente que antes, durante y después de la Guerra Civil ambos bandos cometieron barbaridades. Y como lo que se pretendía era reparar los crímenes del franquismo la tuvieron que renombrar  como “Ley de la Memoria Democrática”, porque lo que interesaba era airear los crímenes del fascismo, pero claro… el comunismo muy democrático tampoco es y en el bando republicano también hubo bastantes cosillas. Incluso las hubo antes de la guerra, cuando la República fue proclamada después de unas elecciones… municipales, que curiosamente no ganaron, pero bueno, eso son otras historias.

Lo mismo pasó en 2020 cuando la “Ley contra la violencia de género” pasó a ser la “Ley para erradicar la violencia machista”. Tal parece que de la primera denominación podría colegirse que también hay mujeres que podrían ser violentas con sus parejas y eso sería desviar la atención del tema. Mejor cambiarle el nombre y añadir unos matices que dejen bien clara su intencionalidad. Se suprime la presunción de inocencia para los varones y se aplican sanciones distintas para un delito según el sexo del delincuente. Sanciones más graves para los hombres, por serlo, a ver si alguien se va a despistar.

Pues muy bien, ya está, “nikelao”, ha quedado una ley preciosa. Con el hecho de que también sea anticonstitucional no nos vamos a poner ahora demasiado tikismikis ¿verdad?

Y creo que resulta obvio decirlo, pero abomino la violencia. Como persona me siento avergonzado de muchas cosas que ambos bandos hicieron en el marco de nuestra guerra civil, igual que me avergüenzo de los agresores que atacan, humillan, vejan o asesinan a sus parejas y reclamo que sobre ellos caiga todo el peso de la Ley. Lo que creo es que hacerlo mediante una ley anticonstitucional no sólo es contraproducente, además deja en entredicho la “causa justa” que pretendes defender.

Vaya, menos mal que he dicho que no iba a hablar de ellas ¿no? Vale, tienes razón, voy al lío y me meto con la Ley de Normalización Lingüística de Baleares, que es de lo que quería hablar.

domingo, 5 de septiembre de 2021

Discriminación lingüística ¿quién defiende a los sanitarios?

Podría pensarse que en esta época de auge de las redes sociales no se puede tergiversar la verdad y salirse de rositas. Aunque los medios de comunicación oficiales avalen una postura, siempre hay observadores capaces de poner los puntos sobre las íes.

Esto viene a cuento de la tan comentada últimamente discriminación lingüística de la sanidad en Baleares. Ha tenido tanto eco que me cuesta creer que no sea una campaña orquestada. De hecho, según la noticia de Mallorca Diario, el Pacte se reunirá mañana lunes para tratar el tema.

Todo se debe a que dos personas han relatado en redes sociales que unos sanitarios no les han atendido en catalán y la mitad de la gente de las islas se ha rasgado las vestiduras mientras que la otra mitad calla.

Me vienen a la memoria otros casos similares. La dueña de una pizzería y las cajeras de un supermercado y una librería en Cataluña. O la dependienta de una tienda del RCD Mallorca en Palma. En todos los casos alguien las denunció, los radicales se apresuraron a poner el grito en el cielo porque se conculcaba su derecho a hablar catalán, pero en todos los casos hubo un efecto contrario de rebote a favor de las víctimas de estas denuncias y fue tal la que les cayó a los acosadores que tuvieron que cerrar sus cuentas.

sábado, 4 de septiembre de 2021

La indignación oficial no puede tapar la discriminación institucional

Según publica Última Hora, la secretaria autonómica de Universidad y Política Lingüística, Agustina Vilaret, está indignada con los casos de discriminación que se están viviendo en las islas. Dice que es algo que no se puede banalizar y que un solo caso sería inaceptable y tiene razón, pero curiosamente no se refiere al Govern o a la administración de Baleares en general, que desde los medios de comunicación, prensa, radio, televisión, redes sociales… sólo hablan en catalán, ignorando siempre la otra lengua cooficial, el castellano.

No, la señora Vilaret se refiere en concreto a dos profesionales sanitarios extranjeros que han cometido la terrible falta de trabajar aquí conociendo sólo una de las dos lenguas cooficiales, la más hablada por cierto en las islas y eso es lo que les duele. Pobres, aún no se han dado cuenta que contra el pragmatismo de los idiomas las imposiciones tienen un efecto contrario.

En su complejo de inferioridad y para explotar el victimismo no se sonrojan al tergiversar la realidad. Afirman por ejemplo: “La semana pasada, una enfermera del centro de salud de Campos dijo a un paciente que «va a necesitar usted que alguien le traduzca», según el relato del afectado”. Cuando lo que el afectado afirma es que él se negó a hablar en castellano a pesar de los esfuerzos del médico y la enfermera por entenderle y lo que la enfermera le dijo es que si él se seguía negando a hablar en castellano iban a necesitar un traductor. A mi juicio bastante paciencia tuvieron con una persona tan cerrada y bastante hicieron con curarle la herida a pesar de su actitud negativa. En este caso la agresión lingüística fue por parte del paciente hacia los sanitarios, pero no, eso no lo admitirán.

En este caso es el propio IB-Salut el que tenía que haber tomado la iniciativa de defender a sus profesionales, que cada vez tienen que sufrir con más frecuencia los ataque de los talibanes lingüísticos, pero eso aquí, con los políticos que nos “gobiernan”, hubiese sido mucho pedir. Mucho mejor agachar las orejas y dejar que sean los profesionales los que aguanten el chaparrón.

miércoles, 1 de septiembre de 2021

La política lingüística balear y el rincón del vago

El otro día comentaba en una de las entradas de este blog lo patético que resulta que el propio Govern de Baleares justifique la utilización única del catalán argumentando que si quieres leer la información en castellano lo puedes hacer utilizando un traductor automático. ¿De verdad opinan eso? ¿Se sentirían satisfechos los catalanohablantes si la administración se comunicase sólo en castellano y se les dijese que si lo quieren en catalán que empleen un traductor? ¿No, verdad? Ni se les ocurre proponerlo porque sería una estupidez. Pues bien, igual de estúpido resulta que propongan que si alguien quiere leer los anuncios del Govern en castellano que emplee un traductor. Está tratando de manera diferente a los ciudadanos que gobiernan según la lengua que prefieren y eso señores míos se llama discriminación.

Además los traductores automáticos son una mala solución. Cometen múltiples errores que hay que supervisar y si no lo haces puedes caer en el ridículo como le ha pasado unas cuantas veces al Ayuntamiento de Palma.

Dicho consistorio se comunica casi exclusivamente en catalán en sus redes sociales. Ello a pesar de que la mayoría de los seguidores comentan sus publicaciones en español. Curiosamente, este hecho no parece ser interpretado por ellos como una señal de que sus ciudadanos emplean el castellano con naturalidad y de manera ciertamente mayoritaria. Al contrario, da la impresión de que se lo toman como un síntoma de que hay que seguir perseverando en la utilización del catalán hasta que la gente lo utilice también en sus respuestas.

Ese ayuntamiento también tiene una web de carácter oficial en la que sí facilitan el acceso a informaciones tanto en catalán como en español. A pesar de eso, no puede decirse que dicha web sea bilingüe, pues a buena parte de sus informaciones sólo puede accederse en catalán. Ello, si bien es legal por estar de acuerdo con la Ley de Normalización Lingüística de 1986 y la legislación propia surgida como desarrollos específicos de dicha Ley, es algo que como he comentado antes, genera en los ciudadanos una percepción de discriminación al constatarse que los propios gobernantes proporcionan un trato diferenciado a los hablantes de una u otra lengua.

Pero si esto nos puede llamar la atención, más lo hace aún el hecho de que algunas informaciones en español estén redactadas sin ningún cuidado, ni supervisión. Se encuentran plagadas de errores “mecanográficos” y otro tipo de incorrecciones. Como ejemplo adjuntamos unas capturas de pantalla de un artículo informativo sobre unas fuentes de agua potable que se instalaron en diversas calles.

La versión catalana tiene toda la información correcta, pero la versión en español está plagada de errores. Ello se debe a que esta versión se ha realizado utilizando un traductor automático y el resultado deja mucho que desear, como se puede comprobar en las mencionadas capturas de pantalla. 

martes, 31 de agosto de 2021

Cuando lo importante es normalizar la discriminación lingüística

Hace unos días os hablaba del penoso papelón que está haciendo la Oficina de Defensa dels Drets Lingüístics a la hora de defender los de los ciudadanos de estas islas. No nos debe extrañar que esa institución oficial actúe así porque es asombroso el doble rasero que existe en Baleares a la hora de aplicar la política lingüística. Se ha llegado a institucionalizar la prevalencia administrativa del catalán sobre el castellano. Para eso se ha tejido un aparato legal que normaliza y da cobertura reglamentaria a la discriminación del castellano, algo que sería impensable e inconcebible si fuese al revés, pero de manera sorprendente los castellanohablantes hemos interiorizado esa discriminación con sorprendente resignación.

Me atrevería a decir que eso ha sido así hasta ahora, momento en el que la situación ha alcanzado tal nivel de asfixia que hasta los más pacíficos acaban protestando o eso deberíamos hacer todos.

Está llegando a ser tristemente normal que un usuario catalanohablante proteste por ser atendido en castellano en algún servicio público. En cambio ¿qué pasa si un castellanohablante consulta la web de un ayuntamiento y está sólo en catalán? ¿Qué pasa si el programa de fiestas de tu ciudad se publica sólo en catalán? O un tema que me parece indignante y que es muchísimo más grave ¿qué pasa si los anuncios oficiales con avisos, consejos y normas sobre el COVID-19 se emiten sólo en catalán? ¿Eso no es un atentado contra la seguridad pública?

El otro día salió en las noticias que en las televisiones de Estados Unidos estaban emitiendo avisos en español y en chino, además de en inglés, con consejos y normas de actuación cara al huracán Ida. Qué diferencia ¿verdad? Y eso que no son lenguas cooficiales. Las autoridades norteamericanas tienen claro que ante una situación de emergencia los mensajes informativos cuanto más se difundan mejor. En cambio las autoridades de Baleares parecen pensar que cualquier situación es buena para promocionar el catalán.

Hace un año me quejé de todo esto a la Dirección General de Política Lingüística, que según ellos dicen están para proteger los derechos lingüísticos de los ciudadanos, porque además tiempo de fomentar la salud y no de hacer política.‬‬‬ Adjunto el texto de mi queja.

La “policía lingüística” ataca de nuevo

Con frecuencia nos encontramos con este tipo de noticias en los periódicos. Alguien denuncia que una doctora, un dependiente, un camarero… no le ha entendido cuando hablaba en catalán. Estos “policías lingüísticos” obtienen sus cinco minutos de gloria y al profesional le buscan un problema.


La noticia entera se puede leer pulsando en este enlace. Siempre he dicho que en una comunidad bilingüe lo ideal es que el personal que atiende al público conozca los dos idiomas, pero desgraciadamente eso no siempre es posible y dudo que la manera de conseguirlo sea crispando el ambiente a base de denuncias. Más que nada porque esos denunciantes “concienciados” suelen obviar varias cosas.


- Baleares es deficitaria en personal sanitario, si se exige el catalán a los profesionales éstos no sólo no vendrán sino que algunos que ya están aquí se irán. Como eso es algo que está pasando, me extraña que los denunciantes no lo tengan en cuenta, pero sobre todo me extraña que los periodistas que se hacen eco de la noticia no lo mencionen.

- Según mi experiencia, las personas mayores mallorquinas de pura cepa entienden peor el catalán que el castellano. Sé que a algunos les escocerá leer esto pero repito que lo que tengo observado, eso es así y conozco a bastantes mallorquines de edad, entre otras cosas porque yo también tengo una edad.

- Sí importante es que un médico o un camarero nos atienda en nuestro idioma, más importante me parece que lo haga la administración. Curiosamente, en Baleares todos los anuncios y comunicados del Govern se hacen en catalán. Se niegan a hacerlo en castellano, pero eso es una discriminación que no sale en las noticias.

- Probablemente la Oficina de Defensa dels Drets Lingüístics tome medidas en el caso de la doctora que no entiende catalán, pero no harán nada en el caso de la administración que emite todos los anuncios en catalán ignorando el castellano.


Es triste pero parece que en Baleares algunos derechos lingüísticos se defienden con más interés que otros. Mientras los derechos de los hablantes de las dos lenguas cooficiales no se defiendan por igual, los policías lingüísticos no tienen argumentos rasgarse las vestiduras. Me sabe grave.


martes, 24 de agosto de 2021

¿Nos engaña la Regidoria d’Educació del Ayuntamiento de Palma?

Bueno, o nos engaña a los ciudadanos, o engaña al alcalde o no saben muy bien lo que hacen. Cualquier opción es muy preocupante. Juzguen ustedes mismos.

Vayamos por partes. Las webs del Ayuntamiento de Palma tienen una relación conflictiva con el castellano, lo que a estas alturas es incomprensible, pues es absolutamente factible hacer una web bilingüe y todos contentos, porque la mayoría de los ciudadanos de Palma hablan preferentemente en castellano, aunque claro, si en este ámbito pretendes hacer que el catalán sea la lengua vehicular exclusiva no tienes más remedio que discriminar a la mayoría de tu población. Lo que no sólo es triste en sí, lo más triste es que esa mayoría de la población no se movilice para exigir a los políticos que defiendan sus derechos.

Más adelante repasaremos otros ejemplo, hay muchos, pero ahora en concreto quiero referirme a una web muy interesante que tiene el Ayuntamiento de Palma con amplia información sobre recursos educativos. Se llama Palma Educa y se puede acceder a ella pulsando en el enlace del nombre.


Lamentablemente toda la información está sólo en catalán y me permití escribirles diciendo que echaba de menos la información en castellano.


De: Suggeriments i reclamacions <reserves@palmaeduca.es>

Enviado: lunes, 1 de marzo de 2021 19:45

Para: Educació <educacio@palma.cat>

Asunto: Suggeriment - reclamació d'en Julio de Miguel

 

Les felicito por su página. Es muy interesante, sólo echo a faltar una opción para poder acceder a la información en castellano. Encuentro que una página institucional como la suya debe tener toda la información en las dos lenguas cooficiales.

Su respuesta tardó poco tiempo, pero era claramente incorrecta y se contradecía con la información que aparece en la misma página:

Buenos días, 

No tenemos la versión en castellano porque esta página va dirigida primordialmente al profesorado y no a los ciudadanos a título individual. 

Atentamente, 

Regidoria d'Educació

Ajuntament de Palma


Por su respuesta, o ellos mismos no saben lo que tienen entre manos o me mintieron descaradamente. No sé qué opción me molesta más. 

Aquí la Regidoria d’Educació afirma que la web está sólo en catalán porque está dirigida al profesorado y no a los ciudadanos. No sólo no han entendido que el profesorado es bilingüe y cada uno puede elegir el idioma en el que busca la información. Es que además es el propio alcalde el que dice en su saludo en la web que “la página está dirigida a los alumnos, a los profesores, a los padres y a los ciudadanos en general”. Que no me lo invento, que está en la propia página.


El caso es que cuando se lo hice notar ya no me contestaron:

Muchas gracias por su respuesta. Me choca, porque este mensaje del alcalde está en la portada de su página. Juraría que lo he entendido bien y que dice lo contrario de lo que ustedes me han contestado ¿verdad?

¿Qué van a hacer, corregir al alcalde o hacer que la página sea bilingüe?

Quedo a la espera de su nueva contestación.


No, ni me me contestaron ni espero que lo hagan, sencillamente porque no tienen una respuesta coherente y más engaños no me iba a tragar. Pero lo que es evidente es que la versión de la Regidoria d’Educació y del alcalde son contradictorias ¿cuál es la verdadera? ¿Es un despiste o un engaño? ¿Por parte de quién?

Por otra parte resulta penoso cómo los asesores del alcalde parece que se esfuerzan en hacerle quedar mal. Recordemos el papelón que le obligaron a hacer con el cambio de los nombres “fascistas” de algunas calles de Palma.

Conclusión. Señores del Ayuntamiento de Palma, dejen de poner a su alcalde a los pies de los caballos, dejen de intentar justificar lo injustificable. Las páginas de su web institucional han de ser bilingües y estar escritas con corrección en los dos idiomas cooficiales, cualquier otra cosa implica una discriminación injustificable.

Hagan el favor de remediar esta situación anómala.

Por cierto, lo de que las páginas bilingües han de estar escritas con corrección en los dos idiomas no es una simple observación, ellos saben por qué lo digo.

Saludos.


domingo, 22 de agosto de 2021

El problema del bilingüismo

Según las últimas encuestas, los jóvenes de Barcelona cada vez usan más el castellano. Eso es motivo suficiente para desatar todas las alarmas entre los radicales como la CUP. ¿Qué ha pasado? ¿Se podría pensar que las políticas de imposición, de inmersión lingüística en catalán, de discriminación del castellano... no funcionan?
¡No! ¡Jamás! Eso implicaría asumir parte de la culpa y no están por la labor. La culpa es sólo del bilingüismo. Están siendo muy permisivos con el castellano dejando que la gente lo use libremente. La única manera de salvar el catalán es erradicar el castellano por completo.


Pero ese miedo al bilingüismo no ocurre sólo en Cataluña. No, en Baleares los catalanistas piensan lo mismo. Escuchad el audio “Fals bilingüisme” pulsando en este ENLACE, es del 18 de noviembre de 2020, del programa Hora 14 de Baleares, de Radio Mallorca y su autor es Enric Borràs, director del diario ARA de Baleares. Su argumento es muy clarificador.
Con la inversión de la carga de la prueba traslada la culpa a los que defendemos que en Baleares cada uno hable la lengua que prefiera, que para eso tenemos dos cooficiales y sólo la Administración tiene la obligación de usar ambas, cosa que por cierto no cumple, pero con eso no se meten.

No, el bilingüismo es el único enemigo a batir. Ahí les duele. Temen que la gente hable en la lengua que más le apetezca. Saben que así no podrán mantener sus chiringuitos. Hay que evitarlo. ¿Cómo? Pues vendiendo la moto de que los que defienden el bilingüismo atacan al catalán.

Evitan sin embargo mencionar que el único falso bilingüismo es el que aplican el Govern de Baleares y los organismos oficiales que en sus comunicados, redes sociales y notas de prensa ignoran el castellano de una manera totalmente autoritaria.

Tampoco dicen que para defender el catalán lo único que se les ocurre es imponerlo a la fuerza a base de leyes discriminatorias y dinero.

Y por supuesto, también callan que con sus medidas sectarias saben que nunca podrán eliminar el castellano, que tiene sus propios mecanismos de defensa, pero la que corre más peligro es la lengua balear, ignorada oficialmente, desprotegida y relegada, esta vez sí, al ámbito familiar y folclórico, al más puro estilo de la dictadura.

¿Cuál es el problema? Que a pesar de todas esas medidas la lengua más usada en Baleares, igual que en Cataluña, Valencia y demás territorios de los supuestos països catalans es el castellano. Entiendo que eso sea frustrante y produzca miedo, pero la realidad es tozuda y la gente seguirá hablando en la lengua que les resulte más útil, por mucha ley discriminatoria que intenten aplicar.

Quizás algún día entiendan que, por más que se obcequen, el bilingüismo no es el problema, es la solución. Bilingüismo es compartir culturas, es amplitud de miras, es engrandecer horizontes. Intentar presentar el bilingüismo como un problema retrata el talante cultural de esa gente que sólo se sentirá a gusto en un país pequeño y limitado. 

sábado, 21 de agosto de 2021

¿Cuál es la lengua propia de Baleares?

¿Es el catalán la lengua propia de Baleares? ¿Y eso en su momento quién lo decidió? ¿Los ciudadanos de Baleares?

El 29 de octubre de 1977 hubo en Palma una gran manifestación a favor de la autonomía, a su conclusión el escritor mallorquín Josep Maria Llompart (fundador de la Obra Cultural Balear, miembro de l'Institut d'Estudis Catalans, presidente de l'Associació d'Escriptors en Llengua Catalana) dijo que “nuestra lengua es la catalana” a lo que los asistentes respondieron airados “¡mallorquín! ¡mallorquín!” Y el señor Llompart respondió más vehementemente aún “¡catalá! ¡catalá!”.

Echadle un vistazo al vídeo.

Y esa es la moto que nos han vendido ¡qué sabrá el pueblo lo que habla!

Bueno “emosido engañado”… algunos, pero es que hay gente que les gusta que les engañen.


viernes, 20 de agosto de 2021

La paja lingüística en el ojo ajeno

Ayer Facebook me recordaba que hace un año había publicado esta entrada. Ahora me ha parecido bien recuperarla, porque creo que merece la pena comentar la hipocresía de los políticos que critican que en determinados medios de Baleares se ignora el catalán, cuando la propia administración autonómica no respeta la cooficialidad de las lenguas e ignora el castellano.‬‬


El titular de la noticia se las trae y es un síntoma de que a veces en verano hay pocas cosas con las que rellenar un periódico y en esta ocasión a alguien le pareció conveniente dar eco a hecho de que al exalcalde de Artá no le habían facilitado unos impresos en catalán. Todos los anuncios y comunicados del Govern de Illes Balears en medios de comunicación y redes sociales se hacen sólo en catalán, pero eso no merece ningún titular.

Y es que hay gente que es especialista en ver “la paja en el ojo ajeno” y me parece un cinismo injustificable que precisamente ese político se queje, cuando la web de su ayuntamiento está sólo en catalán. Y que se queje de “la falta de sensibilidad con las personas que pretenden usar su lengua materna en un territorio en la que esta es idioma cooficial”.‬

Cooficial es también el castellano en Artá ¿por qué no se queja el exalcalde de que la propia web del ayuntamiento lo ignore? ¿Eso no es también falta de sensibilidad?


Siempre he dicho que los impresos en Baleares por lo menos tendrían que ser bilingües, utilizando los dos idiomas cooficiales.

No sé por qué Aena no emplea impresos así. Igual es que usan el mismo impreso para todos los aeropuertos, no lo sé, pero por ejemplo, hace cosa de un mes unos amigos me comentaron que al llegar al aeropuerto de Ibiza, los impresos sobre el COVID que les facilitaron para que rellenasen estaban sólo en catalán. No he escuchado a nadie protestar por ello en los medios.

También es cierto que el personal de atención al público debería ser bilingüe, aunque tampoco sé si en este caso pasa como en sanidad o los juzgados y es difícil contratar suficiente personal que domine los dos idiomas.

Habría que estudiar estos problemas e intentar solucionarlos, pero sin dramas, porque quien ignora los derechos de parte de sus ciudadanos tiene poca credibilidad a la hora de defender los derechos de la otra parte.

Nuestros representantes en las instituciones deberían de defender los intereses de todos, no los suyos propios.

Y mientras tanto los ciudadanos tenemos mucho que hacer. No sólo indignarnos o dejar el tema por imposible, esperando que otros cojan el toro por los cuernos.

Quejarnos. Tenemos que escribir a los servicios de atención a la ciudadanía, medios de comunicación, redes sociales, Oficina de Defensa del Drets Lingüístics… bueno, perdón por el sarcasmo, lo siento. El caso es que tenemos medios a nuestro alcance para manifestar el descontento. Lo importante es que no parezca que a nosotros el tema del idioma nos da igual, que de estas cosas siempre se quejan los mismos y si nos callamos parece que les damos la razón.


jueves, 19 de agosto de 2021

Emergencia catalanista


Confieso que me llamó la atención lo del “ecologismo lingüístico”, sobre todo que según leo en su artículo, los grandes ideales que les motivan en el post franquismo eran la democracia y la lengua catalana. Es curioso, porque yo llegué a Mallorca poco después de esas fechas y le puedo asegurar que en la calle la lengua catalana no motivaba a casi nadie, pero se ve que a ustedes lo que les motiva de verdad es mezclar la lengua con la política.


Vaya, qué rápido se pasa del “som deu milions” a “estamos en una emergencia lingüística” ¿eh señor Sampol?

Pero bueno, admitamos que eso es así y que el catalán está en peligro. Pensemos ¿qué ha podido pasar?

Igual eso lo que significa es que la imposición del catalán y la inmersión lingüística no funcionan, ni el victimismo, ni ahora echar la culpa al estado español, ni hace años al franquismo, ni a Felipe V, ni a los Decretos de Nueva Planta…

Las lenguas se protegen y prosperan ellas solas por su utilidad práctica. Defender una lengua con fines políticos no funciona, es más, tampoco funciona el hecho de forzar una utilidad práctica artificial, haciéndola obligatoria en educación y en la función pública, ni menospreciar las formas lingüísticas propias de estas islas…

Por cierto, lo meter miedo a la gente con la pérdida de hablantes no creo que les funcione mucho tiempo. Engañar a las personas que les gusta ser engañados les ha dado siempre buenos resultados, pero no creo que eso dure mucho más tiempo. La gente se dará cuenta de que no hay una emergencia lingüística, lo que hay es una emergencia catalanista, la que han creado ustedes.

Si el catalán está en peligro igual no es porque nadie lo odie, igual es por la nefasta manera de defenderlo que tienen los catalanistas.

No busquen enemigos en otros lados, el enemigo del catalán son ustedes mismos.


Las imposiciones lingüísticas generan rechazo


¿Se darán cuenta alguna vez que la imposición, la inmersión lingüística e incluso las subvenciones no funcionan para fomentar el uso de una lengua?



Las lenguas prosperan por la pragmática, por su utilidad práctica, no por imposiciones que generan rechazo.

¿Lo captará el Govern de Baleares?



Entonces ¿Funcionan las imposiciones lingüísticas? No.


¿Son conscientes de ello las autoridades que hacen política lingüística? Tampoco.


¿Seguirá la gente votando a los políticos que perpetran estos disparates? Parece que sí.


Mal vamos.


miércoles, 18 de agosto de 2021

Cómo conseguir que el catalán sea una lengua verdaderamente rica

Hace unos diez años fui a comprar en unos grandes almacenes de Palma el último libro de la trilogía Millennium, que acababa de salir. Me dijo la dependienta que en español se había agotado y todavía no lo habían repuesto, pero que lo tenían en catalán. Mirando la estantería repleta de ejemplares dije “¡Caray! En catalán sí que los reponéis rápido”, intentando hacer una broma. “No, es que en catalán casi no se vende”, me respondió ella.

Todo esto viene al hilo de la noticia que surgió el otro día sobre la subvención de otros 635.000 euros que el Govern de Baleares ha repartido entre diversos medios de comunicación en catalán.

Imagen de Mallorca Diario

Pero… ¿cuánto llevan gastado ya? Porque cada dos por tres están metiendo pasta.

Anda que no cuesta que en Baleares se acostumbren a usar la “lengua propia”. Ni que fuese arameo.

Curiosamente, la noticia que dan como un logro cultural en realidad es la crónica de un fracaso. Treinta y ocho años imponiendo el catalán, metiendo pasta para fomentar su uso... y no acaba de arrancar. La lengua más usada por los ciudadanos y la preferida para iniciar conversaciones sigue siendo el castellano.

La Direcció General de Política Lingüística, justifica estas subvenciones porque así se protege el derecho de los ciudadanos de Baleares a recibir información en catalán.

No sé, si los ciudadanos de estas islas estuviesen tan interesados en recibir información en catalán comprarían esos periódicos y escucharían esas emisoras de radio y, bien por compra directa o por publicidad, tendrían suficientes ingresos como para no necesitar semejantes subvenciones.

Desde luego, a base de meter pasta van a hacer del catalán una lengua muy muy “rica”. Económicamente, claro, la riqueza cultural no se consigue a base de dinero.


martes, 17 de agosto de 2021

¿Qué derechos defiende la Oficina de Defensa dels Drets Lingüístics, de Baleares?

En mi anterior entrada, la carta abierta al Govern de Illes Balears, hablaba de la Oficina de Defensa dels Drets Lingüístics y me parece conveniente que ahora comentemos algo más de ella.

Un adelanto, si eres castellanohablante tus derechos no los defiende. Esa oficina se financia con tus impuestos, eso sí, pero quéjate de que en algún sitio sólo te atienden en catalán y verás. Por si os sirve os cuento mi experiencia.

En diciembre pasado, cuando empezó a funcionar, les mandé una queja relativa a la utilización exclusivamente de la lengua catalana por parte de la administración de Baleares en sus comunicaciones, anuncios en medios de comunicación y redes sociales, haciendo notar que esa utilización exclusiva constituye una discriminación flagrante en una comunidad que se declara como bilingüe en su estatuto de autonomía. Quien quiera leer toda la argumentación puede hacerlo en el documento que adjunto.

Pulsa en las imágenes para ampliarlas.

Texto de la queja remitida

domingo, 15 de agosto de 2021

La crispación del catalán en Baleares

Carta abierta al Govern de Illes Balears

Soy madrileño, por razones de trabajo vine a Palma en 1982. Entonces no había crispación y entre otras cosas, mis amigos y compañeros me dejaron claro que aquí se hablaba mallorquín no catalán, “de hecho los catalanes no nos entienden” solían añadir y uno de ellos, con la típica socarronería isleña, concluía “la mejor manera de hacer hablar en castellano a un catalán es hablarle en mallorquín rápido”.

Por aquel entonces mi perspectiva era estar un par de años en Mallorca, así que decidí aprovechar ese tiempo para aprender el idioma. Les pedí a mis compañeros que me hablasen en mallorquín, que no cambiasen al castellano cuando estuviesen conmigo y, sobre todo, que además de los tacos me contasen chistes, refranes, trabalenguas, etc., en mallorquín. El día que me riese antes de que me lo tradujesen significaría que ya entendía algo.

 Así, entre risas y bromas aprendí cosas como que “un carro carregat de garroves ha perdut un barreró pes carreró de La Rambla”. Cosas que me servían para romper el hielo o contestar a mi quiosquera, cuando persistentemente me hablaba en castellano pese a mis intentos de pedirle el periódico en mallorquín. “Mi marido también es foraster, lleva muchos años en Mallorca pero no habla mallorquín, bueno, lo habla malament, así como usted”, me decía la buena señora, aunque creo que con cariño.

Al final, el par de años que tenía que vivir aquí se convirtió en un “parell mallorquí” y de hecho esta isla es mi casa desde entonces. A pesar de la opinión de mi quiosquera, a los tres o cuatro meses de llegar ya hablaba mallorquín con cierta fluidez y ahora lo hago sin problemas, tampoco los tengo con el catalán, que entiendo bien aunque no lo hablo.

El barrio de “Quitando”, “Cala Aposento” y el traductor automático del alcalde de Palma de Mallorca

AL ALCALDE DE PALMA Sr. Hila, me temo que a usted le pasa como al rey del cuento y nadie le ha dicho que va desnudo, por eso, ya que su cor...