Hace unos días os hablaba del penoso papelón que está haciendo la Oficina de Defensa dels Drets Lingüístics a la hora de defender los de los ciudadanos de estas islas. No nos debe extrañar que esa institución oficial actúe así porque es asombroso el doble rasero que existe en Baleares a la hora de aplicar la política lingüística. Se ha llegado a institucionalizar la prevalencia administrativa del catalán sobre el castellano. Para eso se ha tejido un aparato legal que normaliza y da cobertura reglamentaria a la discriminación del castellano, algo que sería impensable e inconcebible si fuese al revés, pero de manera sorprendente los castellanohablantes hemos interiorizado esa discriminación con sorprendente resignación.
Me atrevería a decir que eso ha sido así hasta ahora, momento en el que la situación ha alcanzado tal nivel de asfixia que hasta los más pacíficos acaban protestando o eso deberíamos hacer todos.
Está llegando a ser tristemente normal que un usuario catalanohablante proteste por ser atendido en castellano en algún servicio público. En cambio ¿qué pasa si un castellanohablante consulta la web de un ayuntamiento y está sólo en catalán? ¿Qué pasa si el programa de fiestas de tu ciudad se publica sólo en catalán? O un tema que me parece indignante y que es muchísimo más grave ¿qué pasa si los anuncios oficiales con avisos, consejos y normas sobre el COVID-19 se emiten sólo en catalán? ¿Eso no es un atentado contra la seguridad pública?
El otro día salió en las noticias que en las televisiones de Estados Unidos estaban emitiendo avisos en español y en chino, además de en inglés, con consejos y normas de actuación cara al huracán Ida. Qué diferencia ¿verdad? Y eso que no son lenguas cooficiales. Las autoridades norteamericanas tienen claro que ante una situación de emergencia los mensajes informativos cuanto más se difundan mejor. En cambio las autoridades de Baleares parecen pensar que cualquier situación es buena para promocionar el catalán.
Hace un año me quejé de todo esto a la Dirección General de Política Lingüística, que según ellos dicen están para proteger los derechos lingüísticos de los ciudadanos, porque además tiempo de fomentar la salud y no de hacer política. Adjunto el texto de mi queja.
Su respuesta fue que esos comunicados se hacen en catalán conforme a la legislación lingüística vigente.
Como esa legislación lingüística me parece absolutamente discriminatoria y además me resulta incomprensible que los avisos sanitarios no se hagan en las dos lenguas cooficiales, elevé mi queja a la Presidencia del Gobierno de Illes Balears. Su respuesta me llegó a finales de agosto de 2020. Pongo paso por paso lo que pedí y lo que me contestaron, por si alguien más quiere probar esta vía. Ya sé que es difícil que cambien hacia un bilingüismo real, pero igual si reciben muchas quejas en el mismo sentido se lo lleguen a pensar, llamadme iluso.
Este es el detalle de lo solicitado. Creo que he sido claro, lógico y coherente ¿no? Hago hincapié en el hecho de que en estos tiempos de pandemia ha de primar la máxima difusión de la información frente a la política. Que ha de primar el sentido común, vamos.
Respuesta íntegra del GOIB. Párrafo en el que se detalla el respaldo legal de por qué las comunicaciones de la administración balear se realiza normalmente en catalán. Esta es la respuesta de siempre. La administración se comunica en catalán porque la legislación así lo indica. Lo que no dicen es que toda esa normativa discrimina claramente al castellano, va en contra de la igualdad de derechos de los ciudadanos de Baleares a los que priva normalmente a recibir la información de manera equitativa en las dos lenguas cooficiales de la comunidad. Para ver lo absurdo de esta filosofía pensad lo que ocurriría si un futuro GOIB promoviese una legislación que amparase el hecho de que la administración balear se dirigiese normalmente a los ciudadanos en castellano. ¿Os imagináis las protestas de los que se quejan porque el médico les habla en castellano?
Este párrafo es el que más me gusta. Reconocen que la publicidad institucional sobre la COVID-19 se ha hecho sólo en catalán al amparo del consabido aparato legal. Que no se ha hecho en castellano porque las fuentes de las que emana (BOIB fundamentalmente) se publican en ambas lenguas cooficiales, igual que la página coronavirus.caib.es. Pero también dan a entender que sus perfiles en redes sociales son bilingües, lo que no es cierto, hay algo en castellano pero en este caso la mayoría de los post son en catalán. Comprobadlo.
Pero lo que ya sí no tiene desperdicio es el final. ¿Me están diciendo que no me queje tanto y que si quiero utilice un traductor para pasarlo al idioma que quiera? Ya sé que es lo que emplean ellos, pero con resultados nefastos y si no que le pregunten al Ajuntament de Palma sobre sus resultados a la hora de traducir al castellano diversas páginas de su web. Los resultados son tan esperpénticos que merecen un tratamiento especial en una próxima entrada.
Bueno, por lo menos terminan diciendo que “tendrán en cuenta mis sugerencias para futuras ocasiones”, vamos la versión oficial del tradicional “ya te diré cosas”.
De verdad, intento reírme pero es indignante. Están tan crecidos que a los demás nos toman por tontos. Emplead la prueba del algodón para ver los resultados. Poned los datos al revés, donde dice catalán ponemos castellano y viceversa.
La comunicación oficial de la administración balear se realiza normalmente en castellano. Se hace así porque si alguien la quiere en catalán que consulte el BOIB, que allí están las fuentes primigenias los dos idiomas. Y si no que miren los perfiles de redes sociales, cosa que no se atreverían a sugerir si en dichos perfiles el catalán fuese tan minoritario como lo es ahora el castellano. Pero bueno, ya está bien de dar explicaciones, si no están conformes con lo que hay utilicen un traductor automático y lo pasan al idioma que quieran, que ya está bien de tanta tontería. Y venga, tranquilo, que no es que pase de ti es que ya te diré cosas.
Si yo entiendo que a los catalanohablantes esto les resultase impensable ¿por qué ellos no entienden que la situación actual me parezca indignante a mí? Y en este caso digo indignante y no impensable porque desgraciadamente dicha situación la vivo a diario.
En definitiva, lo que antaño fue una dictatorial imposición del castellano se ha convertido en la actualidad en una dictatorial imposición del catalán. Los de antes eran fascistas ¿los de ahora qué son?






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