domingo, 5 de septiembre de 2021

Discriminación lingüística ¿quién defiende a los sanitarios?

Podría pensarse que en esta época de auge de las redes sociales no se puede tergiversar la verdad y salirse de rositas. Aunque los medios de comunicación oficiales avalen una postura, siempre hay observadores capaces de poner los puntos sobre las íes.

Esto viene a cuento de la tan comentada últimamente discriminación lingüística de la sanidad en Baleares. Ha tenido tanto eco que me cuesta creer que no sea una campaña orquestada. De hecho, según la noticia de Mallorca Diario, el Pacte se reunirá mañana lunes para tratar el tema.

Todo se debe a que dos personas han relatado en redes sociales que unos sanitarios no les han atendido en catalán y la mitad de la gente de las islas se ha rasgado las vestiduras mientras que la otra mitad calla.

Me vienen a la memoria otros casos similares. La dueña de una pizzería y las cajeras de un supermercado y una librería en Cataluña. O la dependienta de una tienda del RCD Mallorca en Palma. En todos los casos alguien las denunció, los radicales se apresuraron a poner el grito en el cielo porque se conculcaba su derecho a hablar catalán, pero en todos los casos hubo un efecto contrario de rebote a favor de las víctimas de estas denuncias y fue tal la que les cayó a los acosadores que tuvieron que cerrar sus cuentas.

Incluso en el caso de la pizzería se desató un movimiento solidario que ayudó a sostener un negocio que estaba en sus inicios y se vio en peligro por el ataque de los radicales, que llenaron la fachada de pintadas con el texto de “habla catalán o emigra”.

Y el caso de la tienda del Mallorca me resulta especialmente grato, porque el propio club salió en defensa de su trabajadora diciendo en un comunicado: “El RCD Mallorca lo escucha, lo habla, lo entiende... pero no discriminamos a un trabajador por no entenderlo. Si dos se quieren entender, lo hacen. Todo es más fácil”. Sí, señor. Se puede decir más alto pero no más claro. No soy futbolero pero me pueden contar entre sus adeptos.


Bien ¿y qué ha pasado ahora con los sanitarios? Pues en el primer caso un señor acude a un centro de salud en Campos con un corte en la mano, le atiende una enfermera extranjera que le pregunta qué le ha pasado. El señor se explica en catalán y la enfermera le dice que no le entiende. Como el señor se niega a hablar en castellano la enfermera llama al médico, que también es extranjero pero lleva más tiempo aquí.

A pesar de los esfuerzos de los sanitarios el señor se niega a decir nada en castellano. Ante esa situación de cerrazón, la enfermera le cura la herida y le dice que si necesita algo más habrá que buscar a alguien que le traduzca.

Noticia que aparece en los periódicos, un señor va a un centro de salud y como no entienden catalán le dicen que se busque a alguien que le traduzca.

La otra noticia. Una señora mayor acude a un centro de salud en Palma. Le atiende una médico que le dice que no puede contestarle en catalán porque no lo habla.

Noticia que aparece en los periódicos, una médico se niega a entender a una paciente en catalán.

Ante esas noticias los catalanistas radicales empiezan a hiperventilar de gusto. “Discriminación del catalán en la sanidad de Baleares”, “no puedo hablar mi lengua en mi tierra”, “tengo derecho a poder hablar en catalán con mi médico” y muchas más cosas así, verdades, medio verdades y mentiras, porque como todo en esta vida nada es blanco o negro como les gustaría a ellos, hay multitud de grises.

Hay gente que añora unas islas con un horizonte muy limitado y sin ninguna amplitud de miras, en los que sobramos todos los que no pensamos igual. Olvidan, o nunca han sabido, que estas islas siempre han sido una encrucijada de culturas, en la que siempre ha habido gente de todo tipo y se han hablado multitud de lenguas.

Y que ahora la prosperidad de esta comunidad se debe en gran parte a mucha gente de fuera que aporta su trabajo, su esfuerzo y su lengua. Aunque alguno lo piense, el “habla catalán o emigra” es una postura totalmente radical y trasnochada.

Estamos en una comunidad bilingüe y evidentemente todo el mundo tiene derecho a hablar catalán, pero también la lengua mayoritaria en estas islas que es el castellano y lo de “nadie me puede quitar el derecho a hablar mi lengua en mi tierra” sirve para ambos, le duela a quien le duela.

Estamos en una situación de pandemia que ha tensionado nuestro sistema de salud hasta unos límites insospechados, en la que esos sanitarios que empezamos por aplaudir han hecho y continúan haciendo un sacrificio personal y profesional que mucha gente no ha entendido en tu total magnitud y es más, que ya parecen haber olvidado.

Pero el caso es que seguimos con un gran déficit de personal y que la sanidad de Baleares no ha colapsado en parte gracias al personal que ha venido de fuera.

Confieso que son mucho mejores personas que yo, porque si a mí, en medio de una guardia movidita me viene un energúmeno que se niega a explicarme cómo se ha hecho un corte, le pongo una tirita, le mando a su casa después de derivarle al psiquiatra para que le evalúe lo que yo habría informado como deficiencia intelectual moderada.

Lo de moderada es para diferenciar su trastorno del de los políticos y pseudo intelectuales que se hacen eco de estos casos para crispar nuestra convivencia lingüística utilizándola para sus propios fines. En esos casos la deficiencia intelectual parece ser severa.

A la las personas corrientes se les puede justificar que en determinados momentos metan la pata. Los políticos que usan esas meteduras de pata para sus propios fines no tienen justificación alguna.

¿Qué puede esperar entonces un sanitario que ejerce su función en un ambiente precario y tensionado y que recibe a una persona que se cree que si no se le atiende en catalán se le está discriminando?

Pues muy sencillo, lo mínimo que podría esperar el que el sistema le apoye, que el IB-Salut le defienda, que pongan en su sitio a los que acuden al centro de salud no a que le curen, sino a conseguir cinco minutos de gloria denunciando a los que están haciendo su trabajo.

Lo he dicho anteriormente y lo vuelvo a repetir, bastante tienen nuestros sanitarios como para tener que aguantar radicales lingüísticos.

Si quieres buscar discriminaciones mírate al espejo, mira a los que te adoctrinan, mira a los que hacen de la imposición lingüística su modo de vida, mira a los que dicen que su lengua es la única legítima en Baleares. Disfruta de creerte las mentiras que te cuentan, pero deja a los sanitarios que trabajen en paz.

Y ustedes, señores del IB-Salut, hagan el favor de defender y dar la cara por sus trabajadores y si a algún político hay que recordarle lo majadero que es, no se corten un pelo en hacerlo. No dejen a los sanitarios a los pies de los caballos. ¡Ah! Y felicítenles que están haciendo una labor excepcional.


3 comentarios:

  1. En Baleares la Constitución es papel mojado, pues en ella sólo se obliga a saber castellano, nada más. Nuestros políticos se limpian el culo con ella, pues TODOS los centros oficiales, incluyendo los centros sanitarios públicos, sólo usan el catalán en sus comunicados, edictos y letreros informativos. Cuando resulta que en Baleares, tan solo el ONCE % de sus habitantes tiene el catalán por lengua materna, según la última encuesta del CIS al respecto. ¿Es o no es eso discriminación lingüística? ¿Por qué NINGÚN partido político balear ha llevado ante los tribunales a todos y cada uno de los estamentos, por este delito de discriminar a los castellano hablantes? ¿Por qué, acaso también son nazional-catalanista? Visto lo visto yo digo que sí. No se salva ni VOX.

    ResponderEliminar
  2. La llengua pròpia de les Balears és el català. I el mínim que s'ha d'exigir a la gent que és servidors públics és que sàpiguen la llengua del país, i deixa't de romanços de nazis i altres històries. Tu fas bona la dita de "de fora vingueren que de casa ens tragueren".

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es el Balear no el Catalán, menorquín, mallorquín, ibicenco, el catalán es la lengua de otra CCAA

      Eliminar

El barrio de “Quitando”, “Cala Aposento” y el traductor automático del alcalde de Palma de Mallorca

AL ALCALDE DE PALMA Sr. Hila, me temo que a usted le pasa como al rey del cuento y nadie le ha dicho que va desnudo, por eso, ya que su cor...